No tendremos quince días en agosto juntos Tu…

            No tendremos quince días en agosto juntos. Tu madre la volvió a liar y con un argumento de mierda además de falso, decidió que no estaríamos juntos la segunda quincena de agosto.

Y, de paso, decidió sobre nuestro viaje a Gijón juntos, decidió por tus bisabuelas que llevan más de dos años sin verte, decidió sobre si ibas a la playa con tu primo Néstor y tus güelos o no, o sobre si conocerías un poco más la ciudad y también tomó partida sobre lo que íbamos a hacer en la semana que pasaríamos después en Sevilla. Ella, la última persona que debería siquiera hablar sobre nuestras vacaciones, tomó todas las decisiones y nos jodió nuestro (poco) tiempo negándonos nuestro derecho a estar juntos.

Como era de esperar, los días en Gijón no fueron como los planeamos a pesar de que hicimos muchas cosas porque nos negamos a tener que estar tristes. Todos te echamos de menos, nadie entendió lo que había hecho tu madre más allá de causar todo el dolor posible y prometimos volver los tres en cuanto se pueda. Y cumpliremos esa promesa.

No olvides que te quiero, que te queremos y te echamos de menos.

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