boda

como si no tuviese bastante con la boda de mi hermano, tengo que aguantar toda la parafernalia y los pseudo-periodistas que cubren la boda del siglo de esta semana (la semana que viene será otra…).

por suerte, lo peor a pasado y no me ha dado tiempo a enterarme de ello.

miedo de escritor…

¡por fin alguien ha leido este diario! una amiga a la que ya he hecho mención me dijo hace un par de días que si, que ha leido estas frases y que se ha sentido un poquito mejor, una pizca de nada, pero mejor.

¡con lo que me ha costado abrir este weblog! desde siempre me ha gustado escribir y darle vueltas a un pedazo de papel con un lápiz, describir y destrozar escribiendo. pero nunca me he podido quitar el complejo de
escritor, el miedo a ser leido. en mi caso, pienso que no es por miedo a no gustar (ya no gusto a mucha gente y no me importa; no se puede caer bien siempre), sino por la extraña sensación que me invade y la impresión de estar enseñando algo demasiado íntimo. la relación que yo he establecido con ciertos autores y con ciertos libros me induce a pensar que, cuando alguien lee algo que he escrito, está accediendo, directamente, a la zona gris y oscura del cerebro.

enfrentarse, siempre enfrentarse. es la máxima para superar los miedos y, muy poco a poco, uno va cediendo y deja que ciertas personas de confianza lean, analicen y critiquen un puñado de relatos breves y tontos. algunos comentarios se aceptan, otros se discuten, muchos se aclaran (por mucho que uno quiera, sigue estando en pañales en el noble arte de juntar palabras) y otros, los que menos, se niegan y maldicen. aunque no tenga mucha idea, me sobra el orgullo.

de momento y gracias estas líneas que nadie lee (afortunadamente), puedo mantener mis miedos y mis deseos en un equilibrio perfecto.

¡mardita boda!

pues eso, que reinvidico mi derecho a una información veraz y objetiva y no a un montón de pseudo-noticias relaccionadas con la puñetera boda del principe. ya estoy cansado, desde hace más de quince días, de ver en la
tele a un montón de señoras hablando de lo bonita que aparece la novia, entre otras lindezas.

simplemente, harto…

calor

estoy como aquella película de katherine turner… simplemente asfixiado de calor. y lo peor es que todavía no ha llegado lo gordo; esto es un simulacro, un mal sueño, un aviso de lo que está por llegar.

el calor es una de esas cosas (de esas pocas cosas) que consiguen sacarme de mis casillas. el hecho de no dejar de sentir calor, la sensación de estar constantemente metido en una secadora y el aire cálido y húmedo en rededor me puede.

hoy sólo he visto el termómetro a 32 grados. y esto acaba de comenzar…

for renting

¡al fin! después de más de tres semanas, he encontrado piso. al principio resultaba divertido; conocer la ciudad a través de sus pisos es una curiosa experiencia. más adelante, en la segunda semana, vas conociendo a esos “habitantes” del inframundo de los pisos de alquiler y compartidos. seres extraños y cordiales, futuros compañeros de lo cotidiano.

al final, me voy yo solito, como una persona mayor, un adulto en pleno ejercicio de sus funciones. espero no estar enviando mei-deis en un mes o dos 😛

por cierto, de baratito, nada… para que luego salga cualquier ministro del ramo diciendo que las casas, son caras porque tienen demanda. ¡manda guebos!

¿¡por qué tenemos que ser siempre los primeros?!

vengo de jugar un partido de futbito con las gentes del trabajo y, todavía, me encuentro en estado de shock. uno de los asistentes ha conseguido devolverme a la infancia, al patio del colegio.

cuando uno juega al fútbol con un grupo de amiguetes y compañeros, no se espera un comportamiento tan sumamente agresivo y dominante. Tuve un compañero de colegio (un buen amigo, a pesar de todo), cuyas ánsias competitivas eran demasiado fuertes: si no ganaba siempre, se enfadaba con todo el equipo. se pasaba los partidos chillando y dando órdenes y siempre se autoerigía el capitan, delantero y líder del grupo. era muy
completito, a pesar de tener doce años. siempre ponía el balón, porque el suyo siempre era el mejor, el último y siempre ha estado vinculado a ese deporte que dicen que es el rey (y yo pensando en juancar…).

huelga decir que, con la banda de amigos que se buscaba, no ganábamos ni para cromos, así que tampoco nos hablaba durante unas horas.

yo voy a jugar partidos para moverme un poco, para sudar la camiseta y terminar sonriendo, no para arrasar a mis compañeros de trabajo. pero debo ser el único.