pederastia y redes P2P

Leo en la edición digital de El Pais lo siguiente:

La Guardia Civil ha creado un buscador, denominado Híspalis, que localiza en la Red unas 47.000 fotografías o vídeos de contenido pedófilo que los investigadores han acumulado en los últimos años. A cada una de estas imágenes se le ha atribuido un código de 32 dígitos, según una fórmula matemática, que permite identificar sin margen de error qué ordenador las tiene, cuál las ha enviado o cuál las ha descargado.

Por lo que yo entiendo, estos señores se han dedicado a archivar, catalogar y obtener las sumas MD5 de todo el material con contenido pederasta que han recopilado durante algunos años en la red y, para ayudar, han montado un buscador de dichas imágenes. Hasta aquí todo parece, cuando menos, lógico y sencillo. Cuando uno va a pescar, pone en el anzuelo algo que intuye le gustará al pez. Si cazas pederastas, tienes que saber qué les gusta y, sobre todo, tener un buen catálogo de imágenes y videos para el anzuelo, previamente fichadas. Me imagino (yo lo haría), que llevan un tiempo dejando esas imágenes fichadas por los lugares de paso de estos seres, tratando de esparcirlas por la red hasta el último confín del planeta y dejando que se aficionen y se confíen. Un día (el sábado pasado, en este caso), se ponen las botas de agua, se acercan al rio más cercano y lanzan en anzuelo.

El buscador entra en las redes P2P (entre particulares), en las que los pedófilos se han refugiado para evitar el acoso policial. En estas redes, más restringidas, los usuarios de los ordenadores se conectan entre sí a través de un servidor y pueden intercambiar ficheros de forma mucho más discreta.

Este es el anzuelo, un buscador que rastrea las redes P2P buscando las sumas MD5 que usan ese protocolo
para identificar unívocamente a cada imagen para comparalas con las de la base de datos y comenzar a pescar peces. En teoría y si el trabajo anterior está bien hecho, los peces ya hace rato que han mordido el anzuelo y sólo hay que encontrar el sedal del que tirar. Al dejar en las redes P2P (redes a donde nos conectamos mediante el emule, edonkey, bittorrent, napster o kazaa, entre otras) los susodichos ficheros para que sean descargados al disco duro, los ponen en circulación y se cierra el ciclo. Aquellos a quienes interese este material lo descargarán y, a su vez, lo compartirán ya que por defecto el directorio de descargas es, a su vez, directorio compartido en estos programas y consiguiendo que pasen a formar parte de la lista de ficheros que comparte cada usuario conectado y aquí es donde se puede vincular a un usuario con una persona, o eso creo. Luego, únicamente hay que hacer búsquedas de los ficheros que tenemos con los que tienen fichados en su catálogo, ver que usuarios de la red lo tienen y recoger lo pescado.

Por cierto, sólo un par de las redes P2P que he mencionado emplea un servidor central donde se almacenan todos los datos de los ficheros compartidos y los usuarios, kazaa y napster. Desde que se denunció este tipo de redes (las que cuentan con un servidor) y se ganaron un par de juicios que corroboraban este punto, los ordenadores actúan como clientes y servidores, compartiendo y obteniendo ficheros simultáneamente, lo que los hace un poco más legales.

El buscador, en cuya creación ha participado una empresa, Astabis, que colabora con la Guardia Civil, establece unos filtros para localizar a los pedófilos. Estos filtros se aplican porque ha ocurrido, y ocurre, que algún usuario puede descargar por error vídeos o fotografías de pornografía infantil. Una vez, sí; dos, puede ser; tres ya es casualidad. â??Pero cuando ocurre 200 veces no cabe error, es un pedófiloâ?

ÿltimamente hay mucha manía de llenar este tipo de redes con ficheros que dicen ser una cosa y, en realidad, son otra y que son introducidos aposta por ciertas empresas y organizaciones para tratar de colapsar o agotar a aquellos que obtienen música a través de ellas. Me imagino que bastarán unos cuantos materiales fichados renombrados con gusto para que mucha gente dé falsos positivos en el buscador. Por cierto, más que un buscador en donde uno busca, es una araña, un programa que rastrea donde le dicen y busca lo que le dicen. No me imagino a un benemérito/a sentado frente a un ordenador escribiendo busca gente mala o captura malos.

Vía: El pais.

Hasta aquí, el comentario de la actualidad :).

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