rutina

Este pasado fin de semana fue el primero en mes y medio que eme y yo pasamos en casa, haciendo nada y recuperándonos de seis semanas sin descanso. La verdad es que ya hacía falta y se nota que la vida es cíclica, que la rutina tiene su razón de ser y que recurrimos a ella (yo por lo menos) para mantenernos cuerdos.

Son muchas las pestes que se le achacan a la repetición, día tras día, de las actividades más relevantes de la vida, pero también viene bien no tener que improvisar continuamente, poderse abandonar a lo conocido y relajarse un rato, desconectar.

Eso sí, si la rutina se instala y se hace imprescindible, cuidado.

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