Archivos diarios: 25 julio, 2006

3 entradas

una de bodas

-Es opcional que la novia esté embarazadísima pero reluciente, embutida en su vestido de virgen bien blanquito.
-Antes, en la España profunda y cañí, la Españaza del Generalísimo, la novia embarazada se casaba de negro… Pero quieren democracia y, claro?

Manual de supervivencia en bodorrios (1)

La boda pija, como su nombre indica, suele ser un enlace superbonito. Es su principal característica. Aburrido, también, pretencioso, como él solo, lamentable, mucho. Básicamente, es la respuesta de las gente con pasta al hecho de que hasta los seguratas y las cajeras de supermercado se curren bodorrios con 150-200 personas. La consecuencia es, obviamente, que el absurdo inherente al evento, esa exaltación de la estupidez que son las bodas, se agudiza hasta límites insoportables para el ser humano.

Manual de supervivencia en bodorrios (2)

No hay mucho más que decir, Pierre Nodoyuna, el tipo más tramposo y ruín que competía en los Autos locos tiene un blog imprescindible, del que brotan perlas como esta serie de tres artículos acerca de las bodas en España.

bodas, cañi, pija, pierre nodoyuna

blogs and beers

¿Alguien se apuntaría a verse las caras tras unas cervezas, a charlar un rato de esto de Internet, a sentirse un poco menos friki? ¿Hace una cerveza para ver si mitigamos el ánsia de no estar en la Campus Party? El día y el lugar de la reunión quedan, obviamente, en suspenso hasta ver si alguien se sube al carro.

¡Que alguien de extreblog se haga eco!

Actualización 26/07/2006:
A petición de cvander, ponemos hora y fecha.

Convocatoria oficial:
— Lugar: frente al Ayuntamiento, en la Plaza de España de Mérida.
— Día: Miércoles 2 de agosto de 2006.
— Hora: 20:00 horas.

En cualquier caso, estas fechas y lugares no son inamovibles, se pueden cambiar.

blogs and beers

televisión, barullo y mierda

Estamos sin televisión, sin el aparato que dicen que es el opio del pueblo.

Instintivamente, cuando llegaba a casa, ponía la televisión, en un gesto rutinario con el que buscaba un poco de barullo, de ruido, acostumbrados como estamos a sentirnos rodeados de éste. También eran un clásico el pasarse las sobremesas aturdido frente a la caja tonta, esperando la hora de volver al tajo y maldiciendo por lo bajini el cambio de horario que me hizo renunciar a Los Simpsons (mis Simpsons) en favor de toda la mierda del corazón –lo he intentado, he buscado adjetivos y sinónimos para ese tipo de entretenimiento (no es ni periodismo), pero es demasiado complicado; lo que hechan por las tardes es, a todas luces, una mierda y como tal debe constar–.

Hace algunos meses, el diez de mayo, leía la noticia de que una asociación intentaba que se apagasen los televisores del pais durante un día y, aunque buena, me pareció utópica y poco creible porque, quien en su sano juicio, renunciaría al letargo de la sobremesa.

Pero aquí estamos, vivitos y coleando, dando mucha guerra a pesar de no tener televisión ni Internet, incluso ahora que mi hermanín se ha apuntado al carro de Timocable y será un naúfrago más ;). Y, curiosamente, no tenemos efectos secundarios malignos, no se ha caido el pelo ni nos hemos quedado atrapados en un silencio infinito, sin conversación ni ánimo. Al contrario, hablamos más y no discutimos acerca del programa que veremos, en cambio cocinamos y decidimos colores para paredes y muebles. Nada mejor que una desconexión para darse un pequeño toque de realidad.

Por cierto, ¿siguen poniendo telediarios?

televisión, mierda, dia sin tele