El sueño del mono loco Saliva, cinismo, locura, deseo…

el tío garmendia

Cuando escucho en algún medio, radio o televisión principalmente, un monográfico acerca de alguna persona o cómo se loa a alguien sin motivo aparente, es decir, sin que haya ganado un premio Nobel, siempre supongo que ese alguien ha muerto. En este país cainita y cruel, nadie es profeta y mucho menos ahora, con todo el mundo mirando de reojo a cualquiera con rasgos o creencias árabes y, por ese mismo motivo, no hay razón para las alabanzas, sólo para las patadas y las críticas.

Esta mañana, mientras venía al trabajo en coche, el Herrera puso el mismo corte de Antonio Garmendia que hace dos días y a mí se me heló la sangre. Normalmente a esas horas, Carlos Herrera destripa las noticias de la actualidad y hace un análisis de las mismas, por eso me chocó encontrarme con la voz rota y grave del tío Garmendia y, por eso mismo, sabía que había muerto. Al terminar, apareció en antena la voz de Herrera, serio, grave y circunspecto anunciando el deceso del sevillano, ayer a mediodía. Toda una pérdida y es que, en el programa era una referencia y tenía su hueco desde hacía quince años.

antonio garmendia, carlos herrera, radio

4 ideas sobre “el tío garmendia”

Los comentarios están cerrados.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad