parece que no aprenden…

spam

La captura es, obviamente, de un correo electrónico remitido a La Curuxa por una firma de ventas de DVD (¡lo más de lo más, oiga!) y lo que inicialmente estaba en el recuadro rojo, eran las direcciones de correo de una quincena de grupos de montaña y asociaciones relacionadas con el monte y las actividades al aire libre. Para que conste, esta entrada versa acerca del SPAM y, más concretamente, sobre lo que se debería saber antes de realizar tan deplorable actividad.

Y es que parece que no terminan de aprender. Yo entiendo que hay que vender como sea, que el correo electrónico es rápido, barato y (cuando pican) muy productivo pero, aún y así, si vas a hacer SPAM, que es como se llama esta actividad, hazlo bien. Ten en cuenta, Mónica Sacristán (y permíteme el tuteo), que si lo haces bien el filtro antispam se comerá con patatas tu intento de venta de DVD’s y me dejará tranquilo pero si lo haces mal, puedes cabrear a mucha gente e, incluso, algún perturbado puede demandarte por publicar sus datos sin las pertinentes medidas de seguridad.

¿Las razones? Porque no cuesta nada, porque el campo BCC (Blind Carbon Copy, copia de carbón oculta) está para estas ocasiones, porque el SPAM cabrea (y mucho) a cierto tipo de gente (como yo), y el SPAM chapucero y cutre (como éste), genera cabreos exponenciales.

Así que Mónica Sacristán, admíteme este consejo: si tus jefes o superiores te piden que hagas más SPAM, infórmate antes de cómo carajo se hace bien y, muy importante, haz un par de pruebas entres tus cuentas de correo antes del gran momento y saca conclusiones para ver cual es la mejor forma o, al menos, la manera que menos toca las narices a tus sufridores en potencia.

spam, monica sacristan, marketing

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