Hoy, a las 8 y 24 minutos, se paró mi reloj mientras consultaba la hora. De repente, sin más, el segundero no avanzó hasta el 13 y se quedó quieto. Es una sensación extraña y, dormido como estaba, no alcanzaba a saber que significaba. Ahora lo sé: absolutamente nada.
AUTOR
diego
Pues eso, alguien loco, con cinismo, pleno de deseo y vacío de saliva de tanto gritar en el desierto.
1659 entradas
También te puede interesar
Paco se va del curro y se va hoy. El tipo sabe y lo ha hecho bien, a lo grande y sin […]
No tenía pensado repetir cita porque, entre otras cosas es demasiado azucarado para mi gusto, pero ¿quien no haría una locura por […]
Me sabe a microcuento, al dinosario que seguía allí, a cambio climático y a coro griego avisando de una tragedia que se […]
ÿste blog está, temporalmente, tratando de recuperarse de la restauración del último backup de la empresa en la que está alojado, Web […]