Hoy, a las 8 y 24 minutos, se paró mi reloj mientras consultaba la hora. De repente, sin más, el segundero no avanzó hasta el 13 y se quedó quieto. Es una sensación extraña y, dormido como estaba, no alcanzaba a saber que significaba. Ahora lo sé: absolutamente nada.
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diego
Pues eso, alguien loco, con cinismo, pleno de deseo y vacío de saliva de tanto gritar en el desierto.
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