Archivos diarios: 3 junio, 2005

5 entradas

testigo musical

Estos días pulula una encuesta musical (algunos lo llaman meme) que inició un fulano llamado superponcel. En teoría tienes que esperar a que alguien te invite a continuar la “cadena”, pero como no me conoce nadie, nadie me va a invitar. Así que, una vez más, me salto el protocolo y hago lo que me da la gana.

Testigo recibido de:
de nadie, autoasignado.

Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador:
7,4 gigas y unos 40 CD’s de mp3.

ÿltimo disco que me compre:
El de Michael Bublé, para mamá.

Canción que estoy escuchando ahora:
Lo más lejos a tu lado, de Vivo para contarlo. Fito y Fitipaldis.

5 canciones que escucho un montón o que tienen algun significado para mi:
1.- Asturias de Melendi
2.- Losing my religion de REM
3.- El roce de tu piel de Revolver
4.- Mediterraneo de Serrat
5.- My way de Sinatra

5 personas a las que les paso el testigo:
A nadie, porque nadie me lo envió :). El que quiera que se dé por invitado.

fireman (una de bomberos)

Ha vuelto a suceder, he tenido otra regresión al pasado y ha sido como antaño, he terminado con la sensación del deber cumplido y ese regusto amargo al fondo de la lengua, el sabor del gilipollas. Sólo hay una cosa peor que salir de hacer dos exámenes de inglés con una temperatura media de 34 grados en un aula atestada con treinta personas y es tener que trabajar después.

El examen fue bien, lo esperado. Salí convencido de haber hecho una buena prueba. Me dan un par de textos en inglés y una lista de preguntas y me sobra un rato para responder. Lo peor fue, sin duda, el calor. Me bloquea y me amarga, me pone nervioso y dudo de mis propias dudas. Además, como uno es un poco “especial” y sólo uso bolis chulos o plumas (para escribir), me encontré con la desagradabele sorpresa de que el Waterman pierde tracción a más de treinta grados y tuve que hacer fuerza para sujetarlo, con lo que terminé forzando el brazo derecho y medio manco.

Pero esto no acaba hasta que canta la gorda… Salía contento y buscando compañeros con los que rememorar los mejores momentos del exámen y con los que tomar una cervecita que andaba pendiente, cuando me entero de que tengo que pasar por el curro e irme de paseo a un bonito pueblo a media hora de Mérida. Como las buenas noticias no viajan solas y yo tampoco, tendría la alegre compañía de un par de consultores, esa raza aparte, ese 60% de cliente, 30% de papeleo y 10% de conocimientos.

Como mi suerte sigue siendo manca, coja y un poco revirada, el viaje lo patrocinó Murphy, ese grandísimo personaje. Nada más llegar y ver, vencer. Tras cinco inmensos minutos en los que hice todo lo que había que hacer, es decir, crear media docena de ficheros y directorios en todos los equipos, finalicé mi jornada laboral extendida con una mueca de Su turno, Sr. Consultor. El resto de la hora y tres cuartos que estuvimos allí fue porque alguien había decidido cambiar las direcciones de todos los servidores y no había manera de comprobar el trabajo.

Finalmente, a eso de las diez menos cuarto aparecí por casa, maldiciendo en euskera y sabiendo de donde provenía ese extraño sabor amargo y con un retrogusto dulce.

elpais.es

Los adictos a la información estamos de enhorabuena. El sitio web del diario El Pais vuelve a ser “para todos“. ÿltimamente se hacía patente la falta de lectores, de suscriptores y de público, en general. A ver si dura y otros siguen su ejemplo y me dejan leer a mi admirado Alvite sin restricciones (es lo único salvable, en mi modesta opinión, de ese periódico). Por pedir, que no quede…

el pais en abierto

Por mi parte, yo me alegro y ya lo he incorporado a mi lector de feeds favorito.