diamantes

Acabo de leer una crítica de la película Desayuno con diamantes y es dificil estar no estar de acuerdo con un texto que empieza así:

El carisma de un actor/actriz puede a veces convertir una película normal en un gran film.

De esta película tengo varios recuerdos aunque uno sobresale del resto. La escena en que Audrey Hepburn aparece en la ventana, vestida de andar por casa, con un pañuelo en la cabeza y cantando Moon River me persigue desde hace años, cuando la ví por primera vez. Siempre me ha parecido una película fantástica, fácil de ver aunque tenga mucho más cinismo y crítica de la que aparenta y la Hepburn, en su papel de cabecita loca que quiere aprender portugues porque se va a casar con un príncipe de Brasil, está inmensa. Curiosamente, conocía a George Peppard por su papel aquí y no en el Equipo A :). Hace poco la sacaron en DVD.

Vía: Cinefília.

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