juicios

Tenemos (y me incluyo) la puta costumbre de juzgar a las personas con un sólo golpe de vista. Nos dejamos llevar y hablamos alto y rápido, sin pensar en los posibles daños. Cualquier que se te acerque en un semáforo a vender klineex o mecheros o tabajo no es más que un ilegal, un mendigo o un pordiosero. Pero sucede que, en ocasiones, no todo lo que vemos es cierto. Esto sigue sin ser los estados juntitos del norte, allá en américa y aquí no se le presupone a uno hispano porque tenga el pelo moreno o árabe (ellos dicen talibán) por llevar una poblada barba negra.

Todo esto va dedicado a un funcionario estúpido y “sobrao” que estaba hoy en el SEXPE de Mérida, sobre las 12:30 AM. Porque imbéciles (y aquí estoy juzgando sin conocer…) hay en todas partes.

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