triglicéridos

Los análisis médicos no mienten, sólo acojonan y lo dejan muy claro: tengo los triglicéridos del tamaño de un niño de catorce años. Y todo lo que en la sangre tenga que ver con la grasa, lo tengo doble. Y el colesterol, enorme. Un poema, vamos.

El chequeo de la empresa, este año, se ha parecido más a un mercado financiero que a un evento médico, con la mitad de los valores al alza, muy pocos retrocesos y alguna mejora. Siendo sincero, sé que es el resultado lógico de algo que se ha estado gestando de un tiempo para acá, medio año tal vez, y que una gran parte de culpa la tienen las prisas y las pocas ganas de cocinar algo más sano que lo se cena cuando no hay, ni ganas, ni fuerzas para ponerse un delantal. Además, los tickets de comida, esos simpáticos cromos que tan alegremente sustituyen al dinero, añaden cierta presión para que sean gastados en tiempo y forma y, cuando uno come en su casa, los únicos sitios donde puede tirar de chequera son los típicos de la comida rápida, esos lugares donde las grasas y el colesterol malo esperan agazapados tras la freidora.

No me hace gracia porque nunca me he privado de comer pero, mucho me temo que, a partir de ayer, día de autos, ¡hasta los yogures serán de color verde!

analisis medicos, trigliceridos, colesterol, grasas, dieta

Comparte este/a entrada

9 ideas sobre “triglicéridos”

Los comentarios están cerrados.