El sueño del mono loco Saliva, cinismo, locura, deseo…

1000 días

Hace algo más de diez años, Dabo me comentó que estaban alquilando servidores dedicados bastante baratos y relativamente potentes en la marca blanca de una conocida empresa de hosting francesa (LA empresa de hosting francesa). Ya por aquel entonces estaba dándole unas vueltas a la idea de alquilar un cacho hierro en algún lugar y meter ahí esta web y algunos proyectos paralelos que tenía. Me costaba porque eso implicaría jubilar a indo y no me sentía con fuerzas para decidir qué hacer con él.

Al final, el comentario de dabo y un par de sumas rápidas para saber cuánto me costaría al año, me hicieron decidirme y me pillé un hierro, un servidor dedicado que no es muy potente pero que me ha servido fielmente a lo largo de esta década sin quejarse y sin apenas problemas.

Por él han pasado blogs de todo tipo, software para gestionar proyectos, documentación, repositorios de código, nubes privadas y un largo etcétera y ahí sigue, como un campeón, aguantando mis ganas de jugar y mis configuraciones imposibles. Y sí, he tenido y tengo otros servidores, virtuales, físicos y hasta raspberry pi en plan kamikace pero este, el primero, es especial.

Hoy, a eso de las 07:30 de la mañana el servidor ha rebasado los mil días de uptime, esto es, mil días funcionando sin reiniciarse. Alguien dirá que es poco pero la verdad es que no lo es, porque entre fallos de configuración que te dejan la CPU echando chispas, problemas con paquetes y actualizaciones y hasta fallos técnicos en el CPD (que los ha tenido), alcanzar esta bonita cifra es complicado.

Por esos mil días de trabajo ininterrumpido estamos de celebración.

mil-dias
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad