Archivos diarios: 26 enero, 2007

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yo fui uno de ellos…

Copio y pego de Barrapunto, de una noticia titulada ASTURIAS: ¿Desaparición de la Ing. informática? (las negritas son mías) en donde comentan que en un artículo del Que! de Asturias de hoy le dan crédito al titular.

En mi opinión, informática en Asturias ha dejado de ser el gran negocio que era. La media de años para acabar la Ing. Técnica eran seis. Además, todos los años se llenaban las aulas de consumidores de créditos, a los cuales les gustaba tanto alguna asignatura de 15 créditos, que la pagaban 3 y 4 veces a lo largo de su enorme estancia en el “hotel de Viesques”. Por lo que tengo entendido, las aulas ya no se llenan y han bajado el listón de tal manera que ya no se “venden” tantos créditos ni tan caros …total, mejor tiramos abajo el campus y hacemos pisos que es mas rentable.»

No me hace ninguna gracia leer que, después de todos los esfuerzos y todos los transtornos que me causó mi paso por Viesques, ahora insinúen que se trata, básicamente, de un negocio y que la función de la Universidad, otrora conocida y respetada, no es enseñar sino saquear.

El resto, la discusión que se puede leer en los comentarios de Barrapunto, colegio de informáticos si o no, sinceramente, me importa poco porque sé que, al igual que la mayor parte de los colegios profesionales, no hará nada bueno, no mejorará ni un ápice todo de lo que carece esta profesión y, además, seccionará en dos la lista de gente que vive de esto, los que tienen etiqueta y los que no.

informatica, carrera, negocio, gijon, viesques, barrapunto

más allá del cénit

Han caido media docena de escuálidos copos de nieve sobre Mérida. No ha sido nada, no había nubes grandes y blancas en el cielo, únicamente unos jirones ínfimos un poco más allá del cénit y, con todo, han caido copos.

De pronto alguien ha gritado ¡está nevando! y todos hemos corrido hacia las ventanas un instante antes de cambiar el gesto y sentirnos defraudados, porque esperábamos ver, yo esperaba ver, copos grandes, trapos, cayendo lentamente en una especie de ballet minimalista y porque llamar nieve a lo que cayó es demasiago holgado y le viene grande.

Este fin de semana volveremos al pueblo de eme y, como hace un año, espero que caigan trapos blancos y gordos de nieve, de esos que, al mirarlos de cerca, te recuerdan a un fractal y espero que mitigue un poco la sed de nieve y esquí que tengo.

nieve, merida