pesadillas de una noche de verano

Cuatro focos de fuego cercan a Muniellos, el bosque más profundo y oscuro que puedo recordar, una maraña de vegetación atravesada de un puñado de caleyas (¿o eran sendas?) donde apenas si pasa la luz del sol.

Leyendo estas noticias, siempre surge la pregunta: si cuatro focos se inician casi simultáneamente, a altas horas de la madrugada (es decir, sin que el sol prendiese un poco de hojarasca con la ayuda de una botella de vidrio) y en una zona donde cuesta llegar con un camión cuba… ¿se tratará de un incendio provocado? A mi me huele que sí, que vienen a finalizar el trabajo que quedó pendiente en el 2004, cuando se quemaron trescientas hectáreas de bosque y, finalmente, les frenó la lluvia.

Asturias (aún) no es como la costa del sol, donde cualquier lugar susceptible de alojar un ladrillo es quemado y recalificado y tampoco se trata de un lugar con una especial atracción para los incendios, pero estamos en junio de un verano que se prevee caluroso y estos hijos de puta, estos incendiarios cabrones ya han dado por iniciada la temporada de fuegos fatuos. Mal vamos.

Vía: elmundo.es, elpais.es, lne.es, europapress.es.

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