El sueño del mono loco Saliva, cinismo, locura, deseo…

bofh, at least!

Se me está olvidando cómo administrar sistemas. Se me está pasando la mala leche sempiterna de los bofh, las ganas de exterminar usuarios, el bate de beísbol siempre límpio y amartillado sobre la mesa, las ganas de no coger el teléfono o de contestar con subterfugios.

Todo eso lo he cambiado por una corbata, unos buenos modales que desconocía y un puesto de consultor (o de algo parecido, sea lo que sea), pero añoro el tacto del teclado a las dos de la mañana y el acceso mediante consola, los telnet al puerto ochenta o al 143, los comandos enlazados, tuberías y ampersands.

A veces, añoro volver a ser un administrador de sistemas, el azote de los usuarios (y los husuarios), una bola de pelo a un teclado pegada y unos amigos frikis cuya idea del mundo exterior es lo que leen en barrapunto.