una idea descabellada

Este fin de semana hemos explorado nuevas oportunidades de negocio, ahora que esto de la crisis arrecia. Para ello y tras dedicarle unos cuantos minutos, hemos fundado la que será nuestra salvación a medio y largo plazo: una comuna.

La idea parece descabellada pero tras pensar en ella unos instantes, cobra cierta lógica. Con la burbuja inmobiliaria explotando día sí y día también, compartir un piso es lo más lógico. Además, levantar una comuna es lo más sencillo del mundo y sólo hacen falta media docena de personas y un perro, para dar autenticidad. Si se llama Canuto, gana más puntos.

Ohio II

Y eso hicimos, invitar a gente con perro a pasar unos días o una noche en Mérida. Tres hermanas, tres novios/parejas y un cánido. Gente durmiendo en un sofá, algo de comida rápida para cenar y pelos canosos de Ohio por todas partes, pegándose a la ropa y las alfombras. Tardaré meses en poder eliminar todos esos rastros blancos pero el jodío perro se hace querer y se le perdona todo.

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