xfce4

Después de estar unos días dándole vueltas, finalmente me he decidido y he instalado Xfce4 en el portátil, tal y cómo amenacé en su día.

linux xfce4 captura pantalla

El cambio ha sido más suave de lo esperado y ha estado motivado, principalmente, por la gran cantidad de recursos que consume Gnome desde hace un tiempo. Es un poco paradójico porque veo normal que los escritorios evolucionen, que añadan funcionalidades y programas cada vez más complejos, que aprovechen al máximo las capacidades del ordenador pero, al mismo tiempo, están dejando atrás equipos relativamente modernos –evito el uso de la palabra nuevo intencionadamente–. Con el incremento de la memoria hasta el GigaByte y la disminución de las necesidades del escritorio, la diferencia es realmente notable.

Aun así, en entornos más específicos, como puede ser mi estación de trabajo de la oficina donde, por ejemplo, se debe acceder a distintos servicios de red y aplicaciones, Gnome está más adaptado a ese mundo corporativo y lleno de protocolos de muy distinto pelaje. En esos sitios es donde Xfce4 se queda un poco más corto, en parte por ser más liviano y rápido. En casa, para editar el blog, retocar cuatro fotos y escuchar música, es más que suficiente.

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