El sueño del mono loco Saliva, cinismo, locura, deseo…

cuentascuentos.org — estratos diferentes

Cuando la puerta de la cabaña se abrió, se coló algo del frío de la mañana y un leve olor a hierba mojada. También se metió dentro una cabeza rubia, con una trenza hasta los hombros y una diadema brillante.

–Dani, necesito que vengas conmigo.

Verónica no pedía las cosas por favor, ni permiso, ni mostraba ningún signo de agradecimiento. Nunca. A pesar de tener sólo doce años ya era una consumada manipuladora. Habían ido juntos a clase desde el primer día de preescolar, nueve años atrás y no le había dirigido la palabra más de una docena de veces, la mayor parte de ellas por obligación. Pertenecemos, según le aclaró convenientemente un día en un rincón apartado del patio, a estratos diferentes, a capas distintas de la sociedad y no tenemos que mezclarnos. Ahora era ella quien se acercaba a él. Quiere algo, pensó.

El resto del cuento, en cuentascuentos.org: Estratos diferentes.

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