queridos Reyes Magos…

Como este año he sido bueno (todo lo que he podido; ambos sabemos que no es fácil ser bueno y sí parecerlo) y paso del señor ese, grande y gordo, que viene de los estados juntitos vestido de rojo coca, os pido un par de cositas. Conste que no son para mí, son para compartir con una persona (o personas, aún estoy investigando), que ayer al mediodía se dedico a pintar con una llave su electrocardiograma a lo largo del coche de eme. Un poco más abajo te adjunto las fotos de los objetos y la finalidad de los mismos.

bate de beísbol
Si, es un bate de beísbol y, si se puede elegir, lo prefiero como el de la foto, de aluminio. No soy un gran atleta y este chisme pesa menos que su colega de madera. ¿Su uso? Un golpecito cariñoso a la altura de la tercera vértebra, entre los omoplatos y el colega pintamonas meará en una bolsa el resto de sus días.

ballesta
He de reconocer que la ballesta (sí, sí, como la de Guillermo Tell) es para jugar en grupo. Si resulta que son varios colegas, necesitaré un juguete con el que contentar a todos y este, sigiloso, certero, de repetición, se me antoja divertido y útil desde una terraza, una noche sin luna. ¡Ah!, por pedir, que no quede… las flechas me gustan de las cortas y duras, con la punta afilada y si se os cuela una mira telescópica, mejor que mejor.

Saludos a los camellos,
n1mh.

reyes magos, regalos, hijoputa

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