hermanos de sangre

Estos últimos días el lector DVD de casa, ese gran desconocido que habita bajo la televisión, se ha llevado una alegría. Y es que he pasado de utilizarlo en una ocasión (para volver a ver El gran dictador, ni más ni menos), a plantarme en el salón con una ristra de diez DVDs con la miniserie Hermanos de sangre. Una verdadera delicia de serie que, por fin, le ha dado sentido al DVD.

Hermanos de sangre cuenta las desventuras de la 101 compañía aerotransportada del ejército americano, conocida como Easy, durante la segunda guerra mundial y abarca desde un par de años antes del día D hasta el fin de la guerra con Japón. Dicen por ahí que Spielberg y Tom Hanks quisieron hacerla tras rodar Salvar al soldado Ryan, con la misma técnica (mucho más vívida que otras películas del género) y mucho más metraje.

El resultado, diez episodios de una hora de duración, me tuvo pegado al televisor durante diez noches de martes, hace casi diez años y ya por aquel entonces me encantó. Cuenta con un guión muy cuidado, detallista y efectivo, con la mayoría de los actores en estado de gracia y una realización impactante, sobre todo en las escenas de combate. Todo ello sin caer en doctrinas, himnos, ni sentimentalismos baratos, tan comunes y fáciles de meter en este tipo de series. Incluso en los momentos más sentidos, han conseguido resolver la papeleta sin barras, estrellas ni diálogos llamando a filas.

Casi diez años después, esta miniserie me ha vuelto a dejar pegado al sofá y me ha creado un síndrome de abstinencia que no recordaba en mucho tiempo. Gracias, Esteban, por el préstamo.

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