2.0

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adiós, del.icio.us, adiós

Ayer me enteré a través de twitter que Yahoo había decidido cerrar del.icio.us, el servicio de marcadores con más solera de la web y, la verdad, decidí no darme por enterado, posponer el tema hasta hoy y enfocarlo con la cabeza fría.

Porque delicious (me sigue gustando más el nombre original, del.icio.us, la verdad) fue para muchos el inicio de la web 2.0, el de los servicios distribuidos y accesibles desde cualquier lugar y del uso compulsivo de las etiquetas. Fue el primer servicio que realmente me pareció útil, que recomendé y publicité con brío y con el que dejé de llevar encima un disquete (o disco USB) con los enlaces obligatorios.

Y ahora Yahoo!, como tantos otros, le echa la culpa a la crisis y camufla una pésima gestión con un cierre. ¡Po bueno, po fale, po malegro!, que diría Makinavaja. Es tiempo de aplicar el procedimiento de cierre y no mirar atrás.

  1. guardar los marcadores. En microsiervos acuden directamente a la opción correspondiente en del.icio.us, aunque hay algún otro que lo hace de forma más creativa. Lo importante, como siempre, es el resultado: un fichero con todos los enlaces y etiquetas que hemos ido acumulando durante años.
  2. extensiones, aplicaciones, etcétera… es lo que pasa con los servicios útiles, que uno comienza a acumular extensiones de los navegadores, aplicaciones para el móvil y todo tipo de programas para añadir, de forma rápida y fácil, enlaces en la web. Toca buscarlas y eliminarlas.

    del.icio.us

  3. borrar la cuenta. Este paso, para muchos, no es una opción. Yo soy partidario de dar un portazo gritando “¡me voy!”, segundos antes de que me echen :). La opción, está en la propia web.
  4. las alternativas, porque prescindir del servicio es muy duro. En Microsiervos proponen Diigo, pero hay muchos otros. Wikipedia, sin ir más lejos, tiene su propia lista.

Y ya sólo queda recordarlo con cariño, como se merece. ¡Adiós, del.icio.us, adiós!

Actualización: SearchEngineLand ha sacado una lista con diez posibles sustitutos. Muy recomendable.

briconsejo: cómo migrar de wordpress 2.0.1 a 2.8.4 en nueve cómodos pasos

Nota: mamá, en serio, ésta entrada puedes saltártela, va del programa con que funciona este blog y, de verdad, es un tanto aburrida. Te dejo un enlace, que seguro que te gustará más. Besos.

Aviso: todo lo que se cuenta en esta chuleta se ha probado, primero, en un entorno de pruebas. Si eres tan estúpido (no, no tiene otro nombre), como para hacer pruebas sobre un servidor en producción, no vengas llorando por aquí. Para la realización de esta migración, es necesario contar con unos conocimientos previos adquiridos, a saber: sentido común, algo de SGBD, un poco de sed, vim y bash y una pizca de coherencia. De nuevo, si no cumples con esto, no vengas a lamentarte.

Esta entrada no deja de ser una lista ordenada de todos los pasos que me llevaron a conseguir el objetivo final. Me funcionó a mí, cierto, y lo escribo por si vuelvo a necesitarlo. Declino cualquier problema o responsabilidad que la aplicación de dichos procesos pueda ocasionar en blogs ajenos. Por si a alguien le interesa, me llevé por delante una docena de veces el blog, antes de conseguir dar con la tecla.

Advertidos estáis.

Hace unas pocas semanas me enfrenté a un desafío que llevaba tiempo esquivando por falta de ideas para abordarlo. Tenía que actualizar el CMS de La curuxa, un Wordpress añejo y, según la documentación oficial, iba a tener que migrar de 2.0.1 a 2.2, luego a 2.4, más tarde a 2.6 y, finalmente, a 2.8. Todo un planazo.

Dicen que la ignorancia es atrevida hasta límites insospechados y, quizá por eso, me propuse explorar nuevas vías. En vez de realizar las recursivas actualizaciones y [ironia=on]mis vastos conocimientos en bases de datos[ironia=off], quise ver qué pasaba cuando utilizas la última versión de WP con una versión de su base de datos antediluviana. El resultado, más o menos esperado, es que WP exigía que se ejecutase el script de actualización y que, a continuación, el blog estaba completo y actualizado, pero con caracteres raros.

«ÿsto va a ser de la base de datos», me dije. Y fisgando en su estructura me encontré con que la codificación de la misma era latin1, mientras que WP sólo hablaba utf8. Así que, los caracteres raros eran problemas de traducción. Para solucionarlo se me pasó por la cabeza usar una compleja pero eficaz sentencia en SQL pero, dado que mis conocimientos en la materia se quedaron en aquel tren, me pasé a la guerra de guerrillas y los script sucios, chapuzas. Ahí, en ese escenario, doy lo mejor de mí.

Al final, tras docena y media de pruebas y errores, de borrón y cuenta nueva, conseguí dejar la base de datos con la codificación correcta y actualizada a la última versión.

Un poco mejor explicado, paso por paso y ordenado:

  1. hacer un backup de la base de datos de producción, con la codificación de caracteres utf8, ya que es la codificación de WP.
  2. editar el fichero de backup, sustituir el nombre del dominio, en mi caso http://lacuruxa.org y http://www.lacuruxa.org, por una dirección local. Yo utilicé http://curu.n1mh.org y lo sustituí con dos comandos de sed:

    sed -i 's/http:\/\/lacuruxa.org/http:\/\/curu.n1mh.org/g' fichero.sql
    sed -i 's/http:\/\/www.lacuruxa.org/http:\/\/curu.n1mh.org/g' fichero.sql

  3. instalar el nuevo WP en la dirección local creada a tal efecto. Después, sobreescribir la base de datos con la obtenida de producción. Abrir la zona de administración en el navegador (http://curu.n1mh.org/wp-admin/) y, ante la petición de actualización, actualizar. Los caracteres extraños inundan el blog. Ante todo, tranquilidad.
  4. editar con vim el fichero de la base de datos, buscando el caracter ÿ y sustituir todos los posibles caracteres raros. En mi caso y usando vim, busqué y sustituí los siguientes:

    :%s/ÿ¡/á/g
    :%s/ÿ©/é/g
    :%s/ÿ­/í/g
    :%s/ÿ³/ó/g
    :%s/ÿº/ú/g
    :%s/ÿ±/ñ/g
    :%s/ÿ<91>/ÿ/g
    :%s/ÿ¼/û/g
    :%s/¿/ÿ¿/g
    :%s/¡/ÿ¡/g
    :%s/«/ÿ«/g
    :%s/»/ÿ»/g

  5. el resto de caracteres raros, que los hay, comienzan por el caracter ÿ y es conveniente buscarlos y eliminarlos a mano. Para todos aquellos que no se puedan procesar con vim, mi recomendación es buscarlos en el blog, copiarlos y pegarlos en vim, que los sustituirá con gusto. Los más problemáticos fueron â?<9d>, â?Ž<8f> y â?<80>.
  6. sustituir la base de datos de prueba con la nueva base de datos e ir viendo qué caracteres fallan. Es, de largo, la parte más tediosa y mecánica. La importación debe hacerse con la codificación correcta:

    mysql -u root -p mysql_user --default-character-set=utf8 < ~diego/Desktop/fichero.sql

  7. con cada importación de la base de datos, hay que acceder desde el navegador a la zona de administración de WP, http://curu.n1mh.org/wp-admin/, y proceder a actualizarla base de datos.
  8. una vez estemos seguros de que están todos los caracteres correctamente codificados, toca revertir el dominio temporal por el bueno. Hacemos una copia de seguridad de la nueva base de datos en un fichero, lo editamos y ejecutamos:

    sed -i 's/http:\/\/curu.n1mh.org/http:\/\/www.lacuruxa.org/g' fichero.sql

  9. y, por último, sólo hay que subir la nueva versión de WP a la web y actualizar la base de datos de producción.

Fácil, ¿verdad? En realidad es más aparatoso que complicado. A partir del noveno punto, comienza una tarea bastante más árdua y callada, la de escoger un tema, adecuarlo, llenarlo de plugins y configurarlo. Pero eso, querido lector, ya es otro cuento.

El resultado, bien visible, se puede ver en la página web de la Agrupación Deportiva La Curuxa.

activar el retroceso (backspace) en firefox 2.0

En una de estas actualizaciones salvajes de Sid a las que me he acostumbrado (la última de cuatrocientos meigas de vellón) la gente de Debian me actualizó el Mozilla Firefox, de la versión 1.5 (la mejor que he probado hasta la fecha) a la 2.0. El cambio de nombre del programa dentro de la distribución me generó ciertos problemas con los que, ni fue automático, ni fue limpio pero como se trataba de debian, de firefox y estaba de buenas, todo quedó en una anécdota y una docena de paquetes reinstalados.

Pero al comenzar a usarlo, comenzaron los problemas. Parece una tontería, pero los detalles más pequeños, esos a los que te has acostumbrado sin siquiera darte cuenta, son los que primero acusas. En mi caso, alguien que utiliza el teclado compulsivamente, el hecho de que anulasen la tecla de retroceso (el backspace) fue lo primero que noté pero, gracias a Peter Upfold ya tengo la solución. Son dos pasos:

  1. entrar en about:config
  2. buscar browser.backspace_action y cambiarle el valor a 0

mozilla, firefox, 2.0, backspace, config