n80

5 entradas

desmovilizado

Esta tarde, tras retrasarlo al máximo, he llevado a n80.n1mh.org al taller. El móvil estaba literalmente mudo desde hacía quince días, por un altavoz y un chip que controlan, entre otras tonterías, la voz de aquellos con quien hablo. He conocido pocas sensaciones tan desesperantes como la de descolgar el teléfono y no oír nada, sentir el silencio más absoluto mientras sabes que, al otro lado de la línea, a tí se te escucha perfectamente. Con eme, últimamente, he desarrollado un código por el cual yo me imagino sus preguntas y, a ciegas (o a sordas), le respondo. No es muy útil pero uno de los dos, ella concretamente, se parte de risa. Así que hoy, tras ver cómo le cambiaron el altavoz la semana pasada, sin éxito, lo he dejado definitivamente en la tienda para que lo lleven de paseo, le cambien el chip y el altavoz y, espero, me lo devuelvan con voz.

En diez años que hace que utilizo estos pequeños aparatos del Averno, esta es la segunda vez que me tengo que quedar sin cobertura durante una buena temporada. La otra vez, fueron casi dos meses que finalizaron el día que se anunció que las operadoras podrían portarte el número sin perderlo. Dos meses que, a priori, iban a ser un paseo por el infierno, todo el día desconectado, dependiendo de otros para llamar, buscando cabinas telefónicas y con media familia sin saber qué haces ni por donde paras y, sin embargo, lo recuerdo como un periodo tranquilo, sin agobios ni dependencias absurdas. Las llamadas importantes siempre me pillaban al lado del teléfono y las otras, sencillamente, no importaban. Al final, tan acostumbrado estaba a mi vida de outsider que, al sentir la vibración del teléfono con la primera llamada, pegué un bote del que todavía se ríen algunos.

Sólo son veinte días, ha dicho el tipo de la tienda de reparaciones. Y lo cubre la garantía (¡gracias Nokia!). Y ya estaba cansado de activar el altavoz externo (cojonudo, por cierto), con cada llamada entrante o saliente. No me importa montar el espectáculo por la calle pero mantener una conversación privada, caminando por la calle, mientras le hablas a un altavoz es bastante frustrante.

Así pues, aquellos que queráis hablar conmigo, tenéis tres opciones: a) llamar a eme (si os lo coge); b) llamarme a casa (si estoy) y c) escribirme un e-mail. Mamá, tú ya sabes que tienes línea directa y puedes asomarte a la ventana y gritar ;). Por mi parte, doy comienzo a otras vacaciones desmovilizadas y tranquilas.

una de gadgets

nokia-ca100-usb

Algo menos de seis meses he tardado en conseguir el cargador USB para el móvil. Ya cuando lo vi me llamó poderosamente la atención y, coincidiendo con el viaje a Austria y los fallos continuos del que traía el N80 pensé que, qué mejor cargador que este. Es pequeño, carga rápido y es para usar con puertos USB, esos que por cuestión de trabajo siempre tengo cerca. Más cerca incluso que un enchufe.

Al final me tuve que llevar el defectuoso por Europa porque el envío no llegó a tiempo, a pesar de hacerlo con casi un mes de antelación. Fue una sorpresa ver que me estaba esperando el día de mi vuelta al cole, que parece ser original (aunque viniendo de una web china no me atrevo a afirmarlo con rotundidad) y que me ha costado un 10% del precio final de la marca finlandesa. ¡Así da gusto!

A ver si, con este último gadget, empiezo a quitar cargadores del medio: de la mesa, del coche y de casi cualquier parte. Si es que, habiendo algo tan estándar como el USB, quien quiere un caja negra por cada dispositivo.

nokia, cargador, charger, n80, usb, ca100, gadget

la voz de marta

Hace dos días que me llegó la antena GPS que compré en ebay (una experiencia estupenda, rápida, segura y completamente recomendable), una holux de pata negra que me recomendó mi primo, ese que sabe de estas historias, y ayer ya no pude aguantar más y estuve buscando el software apropiado para unir a las dos bestias pardas, mi n80 y mi nuevo juguete. Estuve considerándolo un rato y, por supuesto, es mucho más prioritario tener el GPS funcionando que terminar la maleta para semana y media, que aún tengo pendiente :).

El resultado final, el móvil con el programa conectado a la antena por Bluetooth, resulta tremendamente sencillo de utilizar ya que, únicamente, hay que encender ambos dispositivos, activar el bluetooth (en la antena ésto sucede cuando al encenderse) y arrancar en programa en el móvil. La primera vez, salta un asistente de configuración y, tras una serie de preguntas fáciles, te configura el par de datos que necesita para no volverte loco lo queda de viaje. El resto de las veces, es sólo cuestión de tener algún sitio donde ir, introducir la dirección de destino y esperar a que te ordenen salir de la rotonda por la tercera salida.

Así que esta mañana, en cuanto eme salió del coche en dirección a su trabajo, yo me lancé sobre el n80 y le pedí a Marta, la voz enlatada y a propulsada a tirones del tomtom, fuese buena y me cantase las curvas hasta el trabajo.

n80, holux, gps, sirf iii, tomtom

n80, análisis final

Ya llevo casi una semana con el juguete, tres con la agenda, los cumpleaños y la lista de teléfonos, así que es hora de hacer un pequeño análisis con lo que me gusta y lo que no me gusta.

nokia n80

Lo que me gusta:

  • El tamaño. Sí, el tamaño importa, digan lo que digan y en el mundillo de los móviles más. Este trasto es pequeño (de alto), aunque un poco más ancho de lo habitual, imagino que por la tapa deslizante, pero se puede soportar e, incluso, disculpar.
  • La pantalla: Cuenta con una pantalla grande, clara, que ocupa dos terceras partes del total del frontal, que resulta límpia y muy legible incluso con el plástico protector.
  • La tapa deslizante: es lo más fashion, lo más supérfluo y, sin embargo, me gusta. Además, es una tapa activa, cuelga y descuelga las llamadas y no es necesario tenerla abierta para realizar la mayoría de las operaciones más comunes.
  • La tecla multimedia: las gentes de Nokia se han inventando una tecla de acceso rápido, un programa asociado a una tecla que tiene sólo cuatro opciones, que permiten acceder a las opciones más comunes en dos cómodos movimientos.
  • El manos libres portátil que incorpora: ya había tenido el del 8310 y, aunque era cómodo y útil, se han superado. Es un tanto estrambótico porque hay que meter la cabeza por una especie de collar con brazos que son los auriculares, pero la integración con el móvil está más lograda y el pinganillo permite cambiar de canal en la radio, controlar el volumen, etc. Por último, es tremendamente cómodo.
  • La cámara de fotos: 3 megapixels de resolución a 1280×1024. ¡Es casi tan buena como la cutre-cámara! Incorpora flash, botón de acceso rápido en el lateral y una cámara más pequeña en el frontal para sacarse autoretratos.
  • El sistema operativo: es más rápido, más ligero, más configurable y tiene el mismo sabor de Symbian. Fácil de usar y potente.
  • La transmisión de los datos desde el móvil viejo: esto fue la primera sorpresa y todavía me tiene a cuadros. Activar el bluetooth, recibir un fichero en el otro móvil y elegir que información deseamos pasar. Eso sí, ya que están podrían importar los mensajes de texto o de correo, porque lo veo más importante que las fotos.
  • La conectividad: wifi, bluetooth, infrarojos, cable usb de serie. ¿Falta algo?
  • El escritorio: organizado por líneas, recoje todos los datos de las aplicaciones PIM (Personal Information Managers — Gestores de información personal), como la agenda y las tareas a realizar y todas las demás aplicaciones que se estén empleando en ese instante (p.e. la radio).
  • La batería: con el ritmo de uso al que lo estoy sometiendo, el más estresante que puedo, el juguete utiliza una buena batería, porque me llega a durar dos días.

Lo que no me gusta:

  • El teclado que está bajo la tapa deslizante: al meterlo debajo de la tapa, han tenido que sacrificar ciertas cosas del teclado, por ejemplo, el espacio necesario para situar el dedo pulgar sobre la primera fila sin que choque con la tapa deslizante o el volumen de las teclas, más planas que un plato de aceite.
  • La conexión de la batería: no es la estándar de esta marca y no voy a poder emplear cualquier cargador de móvil, actividad que venía haciendo desde el Nokia Navikey.
  • El precio: ¿acaso le gusta a alguien?

nokia n80, n80, analisis, analysis

n80

Y no, no se trata de la cadena de radio, sino de mi nuevo móvil: Nokia N80. ¡Pahabersematao!

Todavía estoy leyendo el manual, flipando en colores, leyendo un panfleto que trae, flipando en colores, instalando el software para llevarme la agenda y los contactos del viejo, flipando en colores, etc… Pero, fíjate, tan jovencito y ya apunta maneras. La primera fue impresionante: si no le metes la tarjeta SIM, arranca en un modo nuevo, Fuera de línea, en el que está practicamente operativo, a excepción de las llamadas, claro. La segunda, en la frente: tras pasarme doce horas buscando la forma de migrar mis datos del viejo 6600 al nuevo, en la página dos del manual pone que, si entras en fuera de línea y comunicas los dos cacharros, el solito te coje la información. Dos suites completas de Nokia, doscientas conexiones por bluetooth y un par de cagonmimantos después, sólo era cuestión de llegar a la segunda página del libro.

movil, nokia, n80