Archivos diarios: 5 enero, 2005

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alvite y los Reyes Magos

José Luis Alvite ha vuelto a escribir hoy en el diario La Razón. Lo que cuenta este diario no es que me apasione, muchas veces ni tan siquiera estoy de acuerdo con la línea editorial, pero al bueno de Alvite lo sigo desde que le hacía algo de caso al Herrera, cuando éste estaba en Radio Nacional. ¡Joer! que mayor me estoy haciendo…

El bueno de Al es un mago de las parábolas y los superlativos. Más que escribir, escupe historias de su querido Savoy, su mundo de gansters y coristas. Como ejemplo, un botón.

Según el columnista Chester Newman, incluso en los momentos de más terrible adversidad, ÿ«verás horizontes si consigues que la mujer de tus sueños te abandone en una ciudad con marÿ»

Yo, a los Reyes Magos del 2005 les pido un poco de descanso para un mundo que agoniza y los ojos de eme cada mañana, mirándome con una mezcla de sueño y risa porque vuelvo a levantarme tarde. ¡Ah! y un bazoka para esperar al gordo de Papa Noel en el tejado, la nochebuena que viene y ponerle la nariz roja (entre otras cosas) a Rudolf.

Y, como no, Forges vuelve a pintar lo que otros pensamos…

Noche de reyes según Forges

Lista de pendientes

No me gustan las listas de año nuevo, esas en las que uno (o una) escribe y pormenoriza todo aquello que quiere realizar durante el año que comienza. Básicamente no me gustan porque se circunscriben a un sólo año (al siguiente haces otra, con diferentes palabras, pero las mismas intenciones) y porque son muy pocas las cosas que realmente se llegan a hacer. Estas listas incluyen cosas como dejar de fumar, ser mejor persona y leer más libros, acciones que están condenadas a la ignominia según nace el año.

Yo, como friki que soy, prefiero las listas de pendientes (TODO, en inglés), listas de cosas por hacer que forzosamente tienes que solucionar, que suelen (o suelo) llevar a cabo y, sobre todo, que no caducan con el tiempo. Mi lista es muy amplia y abarca varios temas, trabajo, viajes y, como no, eme.

Aquí va un extracto:

  • volver a Londres, pero esta vez con eme.
  • comer sushi.
  • leer Guerra y paz, de Tolstoi, que languidece en la estantería.
  • aprender algún lenguaje de programación serio (perl, python) y dejar de lado al bash.
  • sonreir más.
  • squash, tenis, fútbol, lo que sea, pero que sea deporte.
  • hacer funcionar la palm con linux, mediante infrarrojos.