Hoy cumplo cincuenta años.
Medio siglo que, en mi cabeza, no ha sucedido porque la imagen que tengo de mi mismo es la de los veintitantos o los treinta y pocos. Básicamente, cada vez que miro en un espejo me aplico un filtro que quita arrugas, otro que quita canas y otro que elimina michelines. Pero está bien, puedo seguir viéndome con menos años mientras sepa exactamente lo que ya no puedo hacer porque implicaría una lesión. Y esa lista sí que aumenta con los años…
Para llegar hasta hoy he pasado, como todo el mundo, por momentos buenos, malos y regulares pero ha merecido la pena. Estoy contento con lo que soy, con mi forma de ser y de ver el mundo y a los demás y tengo ganas de ver qué deparan los próximos cincuenta años.