Todo blog tiene tres elementos identificativos (al menos los alojados en WordPress) y, en este blog dos de ellos llevan inalterados desde el primer día, allá por 2003.

Uno es el título, que lo copié descaradamente de una película de Fernando Trueba que había visto unos meses antes. Por el motivo que fuere, se quedó pegado en algún rincón de mi cabeza y, cuando me tocó elegir una frase para resumir el blog, lo recordé.
El otro elemento que no ha cambiado con los años es el icono, que pensé que era el dibujo de un niño hasta que me encontré en internet con el mono de las líneas de Nazca, de 1500 años de antigüedad. A partir de ese momento, tal fue mi obsesión con el mono que, cuando unos amigos visitaron Nazca les pedí que me trajesen una camiseta con el mono que aún conservo.
Lo único que ha cambiado ha sido el subtítulo, que comenzó siendo una frase de Francisco de Goya, El sueño de la razón produce monstruos para, un tiempo después, cambiar al saliva, cinismo, locura, deseo de Sabina que tanto me gusta. Supongo que me cansé de tanta ensoñación 😀 .
El motivo de esta chapa sobre unos textos y dibujos elegidos hace más de veinte años es que, hace un par de semanas mientras paseaba por los pasillos del supermercado de libros que siempre se pone en la Semana Negra de Gijón, escuché a una persona desconocida decir en voz alta el título del blog. Esa persona sostenía en su mano un libro y estaba leyendo el título. Y fue una sorpresa inmensa escucharlo en palabras de alguien que no soy yo, mi familia o amigos.
Sobre la marcha fui hacia donde estaba esa persona y busqué en el montón de libros hasta encontrar otra copia del libro (ella seguía sujetando la suya). No puedo decir que la portada me diese unas ganas inmediatas de leerlo pero sí que leí con atención la contraportada para ver si recordaba la película, algo que no sucedió.

Por supuesto me compré el libro y lo estoy leyendo. Y, sorprendentemente, no consigo entender porqué titulé el blog así si no hay nada en el libro (y supongo que en la película) que me diese motivos. Voy por la mitad y me está gustando pero no veo ningún vínculo. Supongo que a veces basta con un buen título…