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si la junta dice que sólo se puede conducir coches citroën

Sí, es entrar a trapo, pero no puedo evitarlo y, además, no me salé las narices evitarlo. Las negritas son mías y están comentadas debajo.

-También se acordará del Linex y de la apuesta por el software libre que ha hecho la Junta, dice que se ahorra dinero

-Es necesario tener claro que en este mercado no hay nada gratis. Compiten tres tipos de sistemas y cada uno tiene su coste. Puede que la Junta de Extremadura se ahorre dinero en licencias, pero tiene que gastarse dinero en técnicos especialistas en linux. Además yo me pregunto ¿cuánto se gasta en el coste de oportunidades de un sistema que no se utiliza fuera de Extremadura? ¿Qué pasa con los estudiantes que aprenden un sistema que después no se utiliza en el mundo laboral? De cualquier modo, la realidad dice que los ciudadanos extremeños compran para el ordenador de su casa Windows, lo mismo que los empresarios extremeños. Ellos hacen sus números y comprueban que ahorran más pagando por las licencias que por los servicios. Además, en todas las comunidades españolas el profesor utiliza en sus clases los tres tipos de sistemas: el comercial, el de servicios y el que no cobra ni por software ni por servicios pero utilizan publicidad. Conviven perfectamente porque conciben el software como una herramienta de conocimiento y aplican en cada momento el que más le interesa. En Extremadura y Andalucía esto no se hace. Existe una apuesta por el software libre, pero también Extremadura es la única comunidad que ha decrecido en número de internautas. Esto no lo digo yo, lo dice el Estudio General de Medios.

El primer párrafo, justo tras la bienvenida y la pregunta de rigor sobre las bondades de Extremadura, deja poco lugar a dudas. Así, a bote pronto, yo saco estas concluiones:

  • Sólo hay tres tipos de sistemas de venta de software (los define un poco más adelante) y ninguno está basado en el modelo de negocio del software libre.
  • El software libre no sólo no es libre sino que tampoco es gratis.
  • La Junta tiene que gastarse dinero en técnicos de linux. Si fuesen sistemas Windows, tendrían que gastarse los cuartos en las licencias de servidor, las licencias de uso y los técnicos Microsoft.
  • Linex sólo se usa en Extremadura. Y linux sólo lo usa un pirado de Finlandia.
  • Los estudiantes aprenden cosas inútiles cuando, ¡oh casualidad!, no es lo que ella vende. No debería importarle porque todos aquellos que compran un ordenador en Extremadura (siguiente y erróneo punto) lo hacen con Windows, por lo que los estudiantes, igualmente, utilizan sus programas.
  • ¿Qué quíen paga qué?
  • El profesor medio no creo que se preocupe acerca del sistema de venta de software que utiliza, sino de que los alumnos que tiene enfrente le hagan caso. Además, no sé que sistema es ese que utiliza publicidad.

Hay cosas que tiene Windows que el Linex tardará en conseguir. (…) Está claro que podríamos contribuir a que no existiera esa desaceleración. Yo apuesto por no eliminar opciones. Si ahora mismo la Junta dice que sólo se puede conducir coches citroën, ¿significaría esto que se iban a vender más coches?, no, probablemente se venderían menos porque habrá gente a la que le guste otras marcas.

Creo que, en su afán de vender la marca, se ha pasado un par de pueblos (ya que estamos con símiles automovilísticos). La cuestión es que la Junta prohibió lo contrario, el utilizar sólo una determinada marca de coches, sus coches por más señas y abogó por los formatos abiertos a los que su empresa, por cierto, desprecia.

En casi todos los pueblos de Extremadura hay una tienda de informática y sus salarios depende en gran parte de Microsoft.

O, dicho de otra manera, si tienes una tienda e instalas el Windows pirata, ten por seguro que te encontraremos y te cerraremos el chiringuito.

A mi juicio no sólo hay que medir cuántos ordenadores hay por alumnos, sino cómo de rica es la experiencia que tienen los estudiantes con las nuevas tecnologías y si se concibe realmente el software como una herramienta.

Al mío le está gritando el sentido común que esta señora debería pasarse un rato utilizando Linex Colegios, por ejemplo y compararlo con su Windows XP pelado.

Tú puedes llevar muchos años con un mismo coche, pero cuando decides comprar uno nuevo buscas el que te dé mejores prestaciones.

Más coches… precisamente, las ventajas y prestaciones pudieron ser determinantes a la hora de decidirse por Linex. Esta costumbre de ver siempre el vaso medio lleno de dineros, me horroriza.

En este enlace está la entrevista completa a Rosa María García, Presidenta de Microsoft Ibérica. También lo he dejado en meneame.net.

pero en verde

En definitiva, es como el Windows, pero en verde, y en versión cañí. Las versiones libres de los programas más utilizados están ‘extremeñizadas’. Así, el editor de imágenes se llama Zurbarán, y el procesador de texto es Espronceda. Monfragüe o Grulla son los nombres de otras aplicaciones.

En conjunto, el sistema resulta bastante operativo, y las aplicaciones funcionan con rapidez. Tiene la ventaja de ser, por regla general, más fácil de manejar que el Windows tradicional. Por el contrario, da la impresión de que todo funciona un poquito más lento.

Un ¿exhaustivo? análisis del sistema operativo Linex por parte de Luis Expósito, periodista del diario Hoy. Se puede leer el resto del artículo en este enlace.

Ya en el campo de lo personal, de las opiniones, la mia es la siguiente: chabacano, partidista y equivocado son algunos de los adjetivos que me vienen a la cabeza, tras leer el proceso de instalación de Linex en un ordenador personal y emitir un juicio rápido y muy por alto. Más que un artículo acerca del sistema operativo, un texto contrastado y concienzudo, me parece una opinión de alguien que, sólo por probar, accede a instalar y utilizar el sistema de la cigüeña durante un breve periodo de tiempo, pongamos una hora, para luego volver a lo de siempre, a su viejo y conocido entorno.

¡Ojo! no critico ésto último, la vuelta al entorno controlado y amigable de siempre, yo mismo lo practico, pero sí critico el hecho reprobable de mirar un poco por encima, emitir un juicio y salir corriendo. Llamar a Alfonso y llorar en su hombro.

Dicen los que saben que el gran problema del software libre es la compatibilidad de cierto hardware y de los periféricos (tarjetas de memoria, cámaras de fotos, joystick…) En mi caso, no tuve problemas con las pocas pruebas que realicé.

Finalmente, uno de los aspectos que más echan para atrás de este software es que se nota demasiado que es público. Casi en cada rincón de la pantalla aparece el logotipo o el nombre del Gobierno regional, lo que queda demasiado publicitario. Incluso, en el programa para navegar por Internet aparecen por defecto como páginas favoritas las de las Consejerías.

Me gustaría saber qué logotipo es el que aparece en todos los teclado de ordenador que pueda utilizar este señor en su día a día, para luego quejarse de ver demasiados logos.

articulo, windows, linex

como acabar con linex

En el 2002 asistí en Madrid a la Hispalinux en donde se premió a la Junta de Extremadura por su labor en el desarrollo y la publicidad del Software Libre. Habían desarrollado Linex, se habían subido al carro del progreso a golpe de cigüeña y lo iban a llevar a todos los institutos de la región. Hasta aquí todo claro, tenían empuje, sabían lo que querían y cómo lo querían.

La idea era llenar los institutos de ordenadores (desconozco si los colegios también), poner un cacharro de esos, un chisme del progreso y la banda ancha por cada dos alumnos, calzado con software de la casa, con Linex, que es libre y gratuíto y no paga licencias. También dotarían de recursos a los maestros, formación, horas de práctica, control sobre lo que se ejecuta en los equipos de los alumnos, etc… la panacéa, vamos.

Y como en todas estas cosas también están los plazos, el tiempo que apremia y ahoga y no da descanso. Un maestro me comentó en una ocasión que un miércoles recibieron un fax de la Junta en el instituto diciendo que el viernes, a la hora del cierre de las aulas, éstas deberían estar vacías y todo el mobiliario almacenado en el patio. Cumplieron con la mosca tras la oreja y el lunes al llegar se encontraron con las aulas llenas de mesas nuevas, ordenadores, pantallas, el edificio cableado y un ordenador con conexión a Internet por cada dos alumnos. ¡Magia potagia!

Fue entonces, ese lunes de Reyes Magos en pleno mes de septiembre, cuando las cosas se torcieron, cuando la mayor parte de los profesores se dieron cuenta que no tenían ni idea de usar eso que venían instalado en los equipos, que no se parecía ni por asomo a lo que estaban acostumbrados a usar en los tres tristres cacharros con que contaban hasta entonces y que de los cursos, la formación, la adaptación, nunca más se supo. El maestro me decía que muchos de sus compañeros ni tan siquiera utilizaban los equipos, los tenían apagados durante las clases y sabían, porque eso se sabe, que los alumnos cuentan con más conocimientos y podían llegar a marear al profesor hasta límites insospechados.

Esta tarde me he acordado de la charla que tuvimos hace un par de años, que comenzó con una explicación somera de la teoría de sistemas operativos y que concluyó con su experiencia desde el otro lado de la barrera, desde el lado en que está el toro. Recuerdo su manera de hablar pausada y tranquila, desgranando todo lo que estaba mal, todo lo que cambiaría y lo que le hacía falta a la idea para germinar y, sobre todo, me he acordado de él al recordar cómo decía que tantos monitores ocultan a los alumnos y sus fechorías, evitando ver qué hacen, o mejor, qué no hacen. Me acordé de él, decía, al ver los monitores del aula en donde asisto a la Escuela Oficial de Idiomas (instituto de día y eoi de noche, por obra y gracia de la ausencia de fondos), rallados, llenos de inscripciones hechas con tipp-ex (pko x yesi), con una nueva decoración más moderna que sustituye los botones y los leds por pelotas de chicles mascado, con las pantallas oradadas durante horas con un bolígrafo hasta hacer surcos profundos y, en definitiva, hechos un asco.

monitor 1

Los puntos fuertes de la idea se han convertido en sus peores pesadillas: de unos profesores formados y que ven en los ordenadores e Internet un aliado poderoso para moldear las mentes de los alumnos pasamos a maestros que no utilizan todos sus medios porque desconocen su funcionamiento, porque pueden quedar en claro ridículo frente a los alumnos, mejor formados y, sobre todo, sin miedo de las nuevas tecnologías que han acogido como naturales y que manejan con destreza. De unos alumnos ávidos de conocimientos que pueden acceder a todo y aprender de todo se ha pasado a unas bestias pardas, incultas y despreocupadas, que sienten un profundo desprecio por la propiedad ajena, aunque sea su material de trabajo. El mundo al revés. Da cierta pena ver como una buena idea se muere por falta de interés de todos aquellos a quien debería importar.

linex, extremadura