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CDATEX

Finalmente ha sucedido lo que llevaba más de año y medio anunciándose: la empresa que gestiona CDATEX, el centro de soporte del Servicio Extremeño de Salud, cambia. Tras varios concursos, muchos recursos y demasiado tiempo entre incertidumbres, la gente que hasta hoy trabajaban para Comparex cursarán la baja. Afortunadamente, la empresa ganadora del concurso va a contar con muchos de ellos pero, como ya estamos cansados de ver en los últimos años, no con todos.

Estuve trabajando en CDATEX durante más de nueve años y hasta hace escasamente dos. Casi una década en el mismo sitio da para mucho, incluso para hacer algunos amigos de esos con los que te irías a cualquier batalla. ÿltimamente he estado yendo por la oficina a menudo, de visita y para no perder la costumbre de socializar y no me han prohibido la entrada, ni he tenido que firmar como visitante, cosa que agradeceré siempre.

Lo peor de esta situación no es saber que habrá un concurso puesto que cuando uno trabaja con la administración cuenta con ellos y hasta los espera, ni que te veas abocado a cambiar de empresa con todo lo que conlleva. Lo peor es el tejemaneje entre ganadores y perdedores del concurso, alargando el proceso durante un año y cogiendo rehenes por el camino.

Para mis ex-compañeros espero, sinceramente, que el cambio sea lo menos traumático posible (si eso existe) y que el futuro deje de ser un mar de dudas en constante tormenta. Porque ya se lo han ganado, se merecen unos años de calma y sosiego por haber aguantado los últimos meses de montaña rusa. Al fin y al cabo son buena gente que hace un estupendo trabajo en un sector, el sanitario, tan vapuleado. Dejemos que hagan su labor con calma.

¡Ah! Y cuidad de mis amados seslinex, o como se llamen ahora ;).

carta al director

Ayer publicaron una carta al director que envié al diario HOY (pertenece al grupo Vocento, así que ni me molesto en enlazarlos) para comentar la aparición de unos post-it con mensajes de ánimo en los espejos retrovisores de varias zonas de Mérida. La iniciativa me gustó tanto que decidí escribir al periódico local y contarlo. Al menos, de esta forma ya puedo decir que he publicado algo en un periódico regional.

Pongo el texto a continuación porque en la imagen no se aprecia completamente. Tengo que decir que el título no es cosa mía, alguien se lo puso antes de mandarlo a imprenta porque en mi correo electrónico no constaba. Supongo que no es tan malo, aunque un poco más moñas de lo que yo hubiera elegido. La próxima vez lo tendré en cuenta.

NOTA: publico aquí la versión corregida porque, sí, tenía una falta de ortografía que eme encontró. Ya me he flagelado y actualmente escribo en un rincón, de cara a la pared.

La mayor parte de las noticias que nos asaltan hoy en día son negativas. Noticias políticas, escándalos de todo tipo y algún que otro aprovechado intentando sacar beneficios a cualquier coste. Por eso, una iniciativa llevada a cabo en Mérida me ha sorprendido y gustado, a partes iguales. Alguien, de forma anónima y altruista, se dedicó a dejar mensajes positivos en los espejos retrovisores de los coches aparcados en varias calles, la noche del viernes pasado.
Para difundir los mensajes emplearon los post-it, esas pequeñas notas adhesivas de colores chillones y diferentes formas que, desde el ángulo adecuado, parecían banderas ondeando en los retrovisores. En mi coche encontré el siguiente mensaje: «La mejor forma de quejarse es HACER ALGO. @happy_postit». Me entretuve unos momentos leyendo los de otros coches y pude leer mensajes sencillos, a caballo entre los lemas de un libro de autoayuda y el estribillo pegadizo de alguna canción veraniega. Y puedo decir que cumplen con su tarea porque estuve unos minutos yendo de coche en coche, leyendo los mensajes destinados a alegrar a otras personas.
Luego, al llegar a casa, me colé en el perfil de twitter de los post-it felices y no paré hasta llegar al mío. Es un alivio comprobar, de tarde en tarde, alguien se cansa de tanto desánimo y, armados con un bolígrafo, unos pedazos de papel y las ganas necesarias para hacer algo por los demás, salen a la calle a pintar sonrisas. Y sólo queda agradecerles el esfuerzo y desearles muchas más noches de gloria y sonrisas. ¡Gracias!

happy_postit por Mérida
happy_postit por Mérida

VIII Photowalk Retratos por piruletas

El VIII Photowalk Mérida lo tenía todo para fracasar: un tema complicado, «retratos por piruletas» porque hay una interacción con gente desconocida y por los miedos que ésta lleva asociada; una convocatoria un año después de la última reunión que auguraba poca participación; y hasta el cambio de trabajo hizo que no pudiera hacer lobbying de la forma continuada (y pesada) de otras ocasiones. Pero con todo en contra, se celebró. Y resultó, hasta la fecha, el photowalk más complicado de llevar a cabo y también el más satisfactorio.

El tema elegido es difícil de aplicar en Mérida porque es un sitio demasiado pequeño y estos experimentos modernistas no convencen. No es lo mismo hacer retratos en el Parque del Retiro que el el Puente Romano. La predisposición de los transeuntes es muy diferente, tanto es así que la mayoría de la gente a la que retratamos era de fuera y estaban pasando unos días por la región. Los habitantes de Emerita Augusta te miraban con desconfianza y recelo, excepto un grupo de señoras mayores que nos pidieron una piruleta pero no quisieron saber nada de la foto. Para los nietos, dijeron…

También reconozco que estaba acojonado. Cuando convoqué esta actividad esperaba que se apuntase un número de gente suficiente como para que el sentimiento de turba anulase el resto de miedos pero cuando vi que seríamos sólo cuatro personas, el pánico se cebó con mi cerebro. Porque para alguien tímido y con tendencia a diluirse entre la gente, ser la punta de lanza de una actividad que te obliga a abordar a desconocidos no es algo agradable.

Hubo otro pequeño problema y es que según la legislación vigente no podemos subir fotografías de personas, retratos, a internet sin su consentimiento. Y hoy en día, ¿quién no ha oído cosas sobre todas esas fotos que pueblan la red y que se han subido sin autorización? Así que cuando conseguías la atención de alguien y accedía a posar para el retrato, junto con las explicaciones de la actividad (es para un taller de fotografía, no vendemos nada, no difundimos las fotos, es para mejorar la técnica del retrato, no pertenecemos a ninguna secta) había que añadir la pregunta sobre internet. Hacia la mitad de la actividad ninguno se molestaba en preguntar porque ya sabíamos la respuesta de antemano. De hecho, las fotografías que ilustran esta entrada son las de los integrantes del photowalk (¡y tengo su permiso explicito!).

Y con todo esto resultó gratificante (al menos para mí) porque era una actividad que llevaba un tiempo queriendo hacer y cuyo resultado ha sido mejor de lo esperado. Cada uno de nosotros hizo una treintena de fotos y, aunque recolectamos todo tipo de negativas (algunas con bastante salero), nos cruzamos con gente que quiso colaborar y eso estimula. Eso sí, una vez hecho el photowalk, no pienso volver a repetirlo ni por orden judicial. ¡Y pienso comerme todas las piruletas que han sobrado!

Por último, quería darle las gracias (¡gracias!, ¡gracias!, ¡gracias!, ¡gracias!) a Gloria, Alex y María José por el esfuerzo y la confianza porque ellos tampoco lo tenían claro y, sin embargo, hicieron posible un photowalk único (por irrepetible).

retratos por piruletas — Photowalk Mérida

Por la presente, se hace saber… que queda convocado el octavo Photowalk Mérida para el próximo 15 de marzo de 2014, a las 18 horas.

Será un photowalk atípico, sin paseos ni ríos que vadear y, además, estático porque vamos a llevar a cabo un proyecto sobre el que tenía puesto el ojo hace años: Retratos por piruletas.

La idea es sencilla: nos pondremos en la Plaza de España y daremos una piruleta a quien se deje hacer un retrato. La práctica va a ser otra cosa porque, aunque no lo parezca, me cuesta mucho abordar a gente por la calle. Pero si tengo que sacrificarme por el bien común, así sea :).

Como digo siempre, es un evento abierto a todo aquel que quiera pasar un buen rato y es para todas las edades. Por el camino aprenderemos trucos y alguna otra cosa sobre fotografía y, de paso, comeremos piruletas.

Más información y lista de convocados/asistentes, en la imagen de la convocatoria:

retratos x piruletas

work is no longer a place

«El trabajo ya no es un lugar»

La frase que titula esta entrada la encontré en un artículo de linkedin sobre freelancers y me llamó la atención por un motivo: sintetiza lo que llevo poniendo en práctica dos meses. El cambio de trabajo ha supuesto una serie de alteraciones para las que no estaba del todo preparado.

Para empezar, trabajo desde casa, con un portátil de empresa y una conexión a internet. Así es fácil entender porque asiento cuando leo que el trabajo no es un lugar sino un aparato, un ordenador portátil. El concepto de oficina, como el de mesa o teléfono de trabajo, se diluye rápidamente y me encuentro cómodo sabiendo que únicamente necesito una red wifi a la que conectarme para trabajar. Y el lugar puede ser un despacho, una silla bajo el aire acondicionado o un bar tranquilo y agradable. Tengo que admitir que me he adaptado bien de momento. Veremos cuando lleve más tiempo.

El otro cambio tiene que ver con la gente y creo que es el que más preocupa a eme y a mi madre. Trabajo desde casa, solo, y eso se interpreta como un aislamiento voluntario, como si hubiese tomado la decisión de no volver a establecer una conversación con alguien nunca más. Pues no es así. No estoy sólo, hablo con compañeros, con amigos y no necesito ruido blanco para concentrarme ni incrustarme los auriculares con doble rosca para poder pensar. Salvo por el pequeño (y perturbador) detalle de que una vez puse una canción de Pitbull en spotify, el no tener gente alrededor es un buen cambio. Además, nada más darme la bienvenida a la cofradía del pijama, dabo se ofreció como guía espiritual durante el periodo de adaptación y, en el hipotético caso de que necesite hablar urgentemente con alguien para no enloquecer, le llamaría a él. Mamá, puedes estar tranquila, tengo un plan B.

El último cambio ha sido el menos esperado y el que, todavía hoy, más guerra me da. Desde aquellos fántasticos treinta días de mayo en que tuve que tomar la decisión de continuar o cambiar de empresa, tengo unas bonitas calvas en la barba que hacer pensar a todo el que mira que soy aficionado a jugar con la cuchilla de afeitado. Consiguen, no puedo negarlo, que salga más delgado en los retratos puesto que parece que no tengo de papada.

Escribiendo esta entrada me he dado cuenta de que he trabajado dando vueltas por España, en una oficina pequeña, en una oficina grande y ahora solo desde casa. Me falta eso de compartir un sitio de trabajo entre varios… ¿algún voluntario?

convocatoria para el VI Photowalk Mérida

La caminata fotográfica que tenía que haberse celebrado en julio vuelve con fuerza en septiembre. Más vale tarde que nunca, dicen. En esta ocasión se hará el 22 de septiembre, a las 20:00 horas y saldremos del Parque de las Siete Sillas. También habrá un par de objetivos y un tutorial en vivo sobre cómo hacer mejores fotos con poca luz.

Toda la información, haciendo clic en la imagen.

VI Photowalk Mérida - instrucciones de uso y disfrute