guelita

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ochenta años

Hoy cumple ochenta añitos güelita, mi fan más añeja. Y está encantada porque ayer tuvo una fiesta sorpresa, con regalos, familia y hasta flores. Hoy, como no, se pasó el día limpiando y apaleando a un pobre edredón.

A la fiesta sólo faltamos los emigrados, el isleño y el extremeño así que, en compensación, me he permitido colgar una foto de cuando sólo tenía setenta y nueve años y se permitía el lujo de malcriar a su primer biznieto. Para que luego se ponga pesada diciendo que ya está mayor. ¡Y un cuerno!

Así que, de parte de eme y mía, que no hacemos más que pasar calor

¡feliz cumpleaños Güelita!

volando...

perdón

Estos días tengo el blog un poco apartado y apenas si escribo. Lo siento, pero no es culpa mía. Si alguien quiere pedir resposabilidades, los verdaderos culpables son mi abuela y mis padres.

La primera lleva poco más de doce días con nosotros, en Mérida y hace cuatro que la nevera tiró la toalla, incapaz de seguirle el ritmo y congelar todo lo que ella preparaba. Ha cocinado todo tipo de platos y delicias que estaban, sencillamente, sublimes y, en este punto, voy a ser parco en explicaciones porque sólo hay una forma de imaginarlo y estar aquí y probar todo lo que sale de mi ex-cocina.

A mis padres les debo una exquisita educación que me impide hablar mientras estoy comiendo y, como sólo llevamos doce días a dieta de delicatessen, no me queda tiempo para nada.

El lunes vuelvo.

fartucos

Güelita está en Mérida desde el viernes pasado, nada más regresar de Londres, pasando unos días con sus nietos. Da gusto ver la casa con gente o, más concretamente, con una persona que la llena como si fuese medio batallón de infantes de marina, de puro nervio y, sobre todo, da gusto ver como tiene la nevera. Porque, para quien no la conozca, güelita es una estupenda cocinera, una virtuosa que convierte puñados de ingredientes en increíbles manjares.

A cambio, nosotros tratamos de enseñarle todo ésto, damos paseos, visitamos museos e, incluso, nos fuimos de excursión a Sevilla, que no lo conocía. Según dice, está haciendo más kilómetros conmigo que con sus dos hijos (sin acritud, mamá…). El próximo jueves subiremos a la tierrina a exprimir al máximo el último fin de semana largo del año y güelita, como Willy Fog, se irá hasta Mallorca con el primo.

guelita, merida