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el diego brasileiro

He llegado a la conclusión de que el ser humano no ha extinguido aún por simple casualidad. La última prueba de ello, y casi definitiva, se me apareció este mes. Y digo apareció porque hace unas cuatro semanas me llegó un email de Netflix diciéndome que mi cuenta se había creado correctamente y me invitaban a ver una serie de películas realmente lamentables. Alguien, un diego brasileño con muy pocas luces, había decidido abrir una cuenta en esa plataforma de streaming, introducir su nombre, el número de su tarjeta de crédito y mi dirección de correo electrónico. Si, exacto, dio toda la información de su tarjeta de crédito y luego escribió una cuenta de correo que no controlaba. Lo dicho, un puto genio.

Como siempre que me llega un email dándome de alta en algún servicio, entré en la web y estaba a punto de darme de baja cuando se me iluminó la bombilla (hoy va de iluminados…). ¿Por qué no iba a disfrutar de un regalo? Porque lo vi así, como un regalo de un diego brasileño que, a través de la distancia, me había hecho llegar un presente. Así que no, no borré la cuenta, sólo cambié la contraseña, anulé todos los dispositivos anteriores (los del brasileiro) y me dispuse a pasar lo que quedaba del mes disfrutando de mi regalo.

Y si, el servicio es fantástico, las series son estupendas y The Crown una maravilla. La única pega es que en la semana escasa que disfrutó mi tocayo le dio tiempo a ver una docena de películas lamentables que enturbiaron las recomendaciones de la web.

Al final le ha vuelto la cordura y ha bloqueado los cargos de Netflix (me pregunto qué le habrá hecho dar el paso…) y Netflix me ha cortado el grifo. Una pena. En fin, volveré a tirar del torrent ver la tele, como hacía hasta ahora y esperaré anhelante a que otro diego, de cualquier parte del mundo, se decida a hacerme un regalo de algo que realmente me guste. Porque los llaveros con publicidad, la verdad, ya no tienen encanto.

adiós (por el momento) a Futurama

No lo sabía cuando lo escribí en twitter (1 y 2) pero estaba hablando del último episodio de la serie de animación que más me ha impactado, por encima incluso de Los Simpsons: Futurama.

Futurama

Otra vez dan por finalizada la serie aunque a algunos fanáticos seguidores (como yo) no nos importe esperar otros siete años a ver si pasa como la primera vez y resurge durante unas cuantas temporadas más, aunque algo me dice que esta vez el cierre será definitivo. También entiendo que Futurama, en comparación con Los Simpsons, es mucho más compleja de realizar, aunque sólo sea por la oleada de datos técnicos y científicos que hay en cada episodio. Y eso de imaginar un futuro tan desquiciado no debe muy sencillo.

Tenía la impresión, en los últimos episodios, que estaban cerrando tramas, algo así como una despedida personalizada para cada personaje. En la última parte de esta temporada, algunos episodios habían sido un canto del cisne para el personaje principal del mismo y, a modo de despedida, les concedían el protagonismo y un cierre para su historia particular.

Pero desde «Game of Tones», donde envían a Fry de vuelta a 1999 y puede, por fin, despedirse de su familia en condiciones, algo en mi cerebro estaba intentando que no negase la realiadad. El tono ácido y la ironía las dejaron de lado un rato para atar un cabo suelto y, de paso, para poner una lágrima traidora en muchos ojos con esa madre que parece ser el único saco de carne normal de la familia. Y les funcionó, ¡qué demonios!

Después de ahí, la debacle: Zoidberg sale con una humana y, en el último, les dan una bonita historia de amor a los dos grandes personajes, Fry y Leela, con vejez compartida y, lo mejor de todo, con una vuelta al inicio. Es la última esperanza restante, el clavo ardiendo del que colgar.

Por mi parte, pienso seguir a rajatabla el lema de este último capítulo (la foto más grande de la imagen superior) y vengarles. Esta entrada ha sido el primer paso.

termina la búsqueda del conocimiento en futurama

En Futurama (S06E26, Reincarnation), cuando el profesor Hubert J. Farnsworth encuentra la respuesta a todas las preguntas que plantea la ciencia, terminando con la búsqueda del conocimiento, los periódicos lo dejan muy claro.

futurama

La búsqueda del conocimiento termina. Se intensifica la búsqueda de porno.