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más pan, más circo

Nos pidieron, en el taller de escritura, redactar una carta al director del diario La Nueva España, con la idea de que se publicase. Como la mía no fue publicada y ya no tengo esperanzas de que lo sea, la pongo aquí. Un aviso: va sobre fútbol.

Más pan, más circo

Junto con las últimas noticias sobre el incremento del número de parados, la ausencia del Presidente de Estados Unidos de un cumbre en Madrid y el inicio del fin de una serie de televisión ha pasado, casi de puntillas, la decisión de una asamblea futbolísticas de aumentar el número de partidos de éste deporte que se jugarán cada semana. La próxima temporada, según este anuncio, se jugará un partido de fútbol de primera división los lunes y otro, de segunda, los viernes, lo que unido a los que ya había los martes, miércoles, jueves, sábados y domingos, conseguirán que haya fútbol todos y cada uno de los días de la semana. Y eso sólo si la temporada es regular, es decir, que en caso de campeonatos, mundiales y demás excepciones, sólo quedarán quince días al año sin el deporte rey.

Los romanos, que si de algo sabían era de solucionar crisis por la vía rápida, aplicaban el dicho de pan y circo. Cuando el pueblo pasaba penurias y para evitar sublevaciones, el emperador de turno les daba un poco de pan para saciar el hambre y un poco de circo para entretener la cabeza. Si el estómago no gruñe demasiado y los gladiadores te entretienen, no piensas en tus problemas.

Algo parecido han debido pensar en los altos estamentos del fútbol porque, al aumentar el número de funciones de circo y extenderlas prácticamente todo el año, parece que quieren hacernos olvidar lo perversa y dura que resulta la realidad y, de paso, ayudar al emperador para que no tenga que preocuparse, además, por un pueblo soberano y sublevado

ni ricos, ni famosos…

¡pero salimos en la prensa!

«Cuentos y reencuentros», un paso adelante de 37 escritores noveles

Que no niego que haya algo de autobombo pero, ¡qué bien sienta! Coincide, además, con una crítica increíble que le ha dedicado una de las compañeras del taller al relato que presenté al libro, con lo que ya me han alegrado el día. Tenía pensado retirarme del difícil mundo de la escritura, ahora que estoy en la cumbre pero…

las bodas, los cánones y los cabrones

-Chisst… chisst…
-¿¿¿Eh???
-¡Chisst!
-¿Qué coño haz usted ahí?
-¿Sabes si cantaron «Clavelitos»?
-¿Cómo?
-En aquella mesa, ¿sabes si cantaron «Clavelitos»?
-Ah, no sé.
-Vaya.
-Algo andaben tarareando, pero…
-Se os va a caer el pelo.
-¿A quién?
-Pensabais piratear la conga, ¿eh, cabrones?
-¡Oiga! Pero…
-¡Sinvergüenzas, qué poco respeto!
-Oye, tío, ¿a que cobras?
-¡A eso vengo!

El texto completo, en la columna de Maxi Rodríguez en lne.es.

Fue mi padre quien me habló por primera vez de Maxi Rodríguez (no tiene nada que ver con el jugador de fútbol) y, poco a poco, fui cayendo en ese humor desmadrado y ácido con que envuelve sus textos. Ahora soy de los que buscan su columna cada lunes, con más ánsia del que se puede admitir. Hace algunos meses tuvimos la oportunidad de entrevistarlo, como una actividad del taller de escritura y, aunque sólo sea por la foto, mereció la pena.

Del tema de la columna, de la grabación de bodas por parte de detectives a sueldo de la SGAE para cobrarles por la música, no creo que tenga nada más que añadir.

mi madre es famosa

Y no, no es amor de hijo, es una verdad como un templo. Mi madre es famosa, además de por ser la comentarista más activa de este blog, porque aparece hoy en el periódico, en una apasionante entrevista que le hicieron a su hijo mayor, con motivo de la publicación de la web del taller de las palabras. Sí, suena un poco enrevesado, pero es sencillo de entender.

Creo que a estas alturas de la película, casi nadie ignora que hace casi un año me apunté a un taller de escritura por intenet, el Taller de las Palabras y que este verano, terminé montando una web para una revista que se hizo en dicho taller. Pues bien, el director del taller, un señor breve y serio llamado Tino Pertierra, ha decidido que los que participamos en el proyecto nos merecemos una pequeña reseña en el suplemento cultural del periódico y, tras un par de correos electrónicos y el consabido pase por las tijeras del editor, mi primera aparición en un medio escrito se reduce a tres párrafos. Disfrútenlos, que esta ronda corre por mi cuenta.

El taller de las palabras de la edición digital de LA NUEVA ESPAÑA se aproxima a los dos años de vida con una buena nueva: el nacimiento de una revista digital en la que se recogen muchos de los textos escritos en los últimos meses por los participantes, así como las entrevistas que éstos han hecho a escritores de reconocida valía. La publicación on line puede encontrarse en la dirección www.eltallerdelaspalabras.net y ha sido posible gracias al trabajo intenso y entusiasta de uno de los talleristas, Diego Martínez Castañeda, quien explica: «Se me encargó, por parte del coordinador del taller, la recopilación de los textos de mis compañeros y la creación de una web sencilla para albergarlos y, un par de correos electrónicos después, ya habíamos cambiado de diseño, de concepto. Algunas semanas después, cuando el desarrollo estaba a medio camino e, incluso, había comenzado a incorporar los textos, tuve el serio inconveniente de tratar de explicar a mi madre cómo acceder a la web, así que terminé comprando un dominio muy fácil y descriptivo que facilitase el acceso de terceras personas. Lo que inicialmente iba a ser un juguete en manos de los pobladores del taller, ya tenía su hueco en la red de redes».

¿Qué se puede encontrar el lector? «El acceso a la web es mediante el dominio eltallerdelaspalabras.net y en la portada nos vamos a encontrar con todo lo relacionado con el último número publicado, el correspondiente a agosto-septiembre de 2008. Desde la primera página se puede acceder a un índice con todos los números, relatos y entrevistas o, por el contrario, navegar a través de la portada, en donde se alternan fotos, fragmentos de relatos y textos completos. Un lector se puede encontrar en la web con dos tipos de obras: los relatos creados ex profeso para este proyecto, a partir de una frase o lema dados por el director del taller, y las entrevistas realizadas a varios autores de renombre que se sometieron a una entrevista conjunta por parte de los miembros de la comunidad».

¿Y quién es usted? «Me escondo detrás del apodo n1mh, aunque mi nombre es más común: Diego Martínez Castañeda. Nací en Gijón hace treinta y dos años, aunque ahora me encuentro viviendo unos kilómetros más al Sur; en concreto, en Mérida. Como lector apasionado que soy, supongo que sólo era cuestión de tiempo que terminase apuntándome a un taller para aprender las técnicas de escritura, pero no contaba con terminar creando una web como ésta, fruto de la participación, la imaginación y el esfuerzo de un colectivo tan bien avenido».

El artículo es más extenso pero la parte más interesantes de la entrevista sólo abarca los tres últimos párrafos de este artículo de La Nueva España.

del tiempo (metereológico)

Mamá se suele quejar, no sé si con razón o sin ella, de que en la tierrina el tiempo siempre es malo (en el argot, que llueve), durante los fines de semana del verano. Mamá y yo tenemos ideas opuestas de lo que significa buen tiempo y mal tiempo, por lo que casi nunca la contradigo en estas lides, tan sumamente difíciles de demostrar.

Para mí, el buen tiempo es aquel que no me ahoga con rachas de aire caliente y cuarenta y tantos grados a la sombra, por muy mal que le siente a mi asma. Si, además, llueve, nieva o no se ve a dos metros por culpa de la niebla, mejor que mejor. Para mamá, el buen tiempo pasa por sol, cuanto más mejor, y arena de playa. Por eso, imagino, se ofende tanto si un sábado de julio amanece nublado o cuando un domingo tiene que ir a Llanes o a León a buscar su ración de vitamina D.

Nuestras discusiones por el tiempo casi siempre terminan en tablas, más por cabezonería que por educación. Yo me agarro al muy manido «si no lloviese, Asturias sería como Murcia; la lluvia siempre hace falta» y ella con su consabido «si, pero es fastidio».

Esta mañana, ojeando la prensa de la tierrina en Internet, me dí cuenta de que mamá no está sola y que cuenta con el refuerzo del humorista de La Nueva España. También pude ver que al tipo le jode tanto como a mi madre los caprichos meteorológicos.

humor el tiempo lne.es

Lo más curioso es que, viendo las fotos de la demostración del potencial aéreo español (cinco helicópteros y un caza bombardero prestado, no está mal) en la playa de San Lorenzo, de Gijón, no aparece nube alguna.

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